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martes, 12 de noviembre de 2013

Yo también llevo dos días llorando en mi casa [José Antonio Hernández; El País]

Crítica al artículo de hoy de José Antonio Hernández en El País, y a todo el "Circo Parot" en general.


Los titulares de los periódicos cada día me sorprenden más. No, en serio: "Henri Parot estuvo dos días llorando en su celda y temíamos que se suicidara"; ¿y a mí qué coño me importa?

Los medios de derechas nos dicen que las familias lloran mucho, los de izquierdas que Parot estuvo llorando... parece ser que en este país la opinión pública se ha convertido en un triste concurso de plañideras.

Señores: como bien dijo ayer en su artículo J. Ebeneezer Soto en este mismo medio, ponernos ante las narices a gente que está totalmente arrebatada por ciertas pasiones y por instintos de venganza no es (ni puede ser) un argumento. Entiendo que los intereses de las víctimas y del señor Parot y compañía deben ser tenidos en cuenta en este asunto, pero no me gusta que tengan que "llorar" para poder "mamar".

En fin. Yo no tengo una opinión claramente formada a tenor de lo que está pasando, y si esto es así es -entre otras cosas- porque siento (como sentirá cualquier persona inteligente) que el espacio que los diarios deberían dedicar a informarnos sobre qué es lo que pasa realmente en los tribunales, el poder de información que deberían utilizar para trazar una semblanza histórica y crear una opinión pública  bien informada, lo dedican sin embargo a poner ante nuestras caras rostros deformados por el llanto. Parece la publicidad de una ONG y a nadie parece importarle lo más mínimo, nadie parece darse cuenta. Hay que hacer algo. Ya.

Ernesto Echevarne

lunes, 11 de noviembre de 2013

¿Cuarto poder? [Edurne Uriarte; ABC]

Breve nota a El nacionalismo español del PSOE, de Edurne Uriarte.


Lo primero que no podrá dejar de notar cualquier verdadero buen lector que acometa la lectura de la extremadamente demagógica entrada de hoy de Edurne Uriarte en su blog en ABC es, sin ir más lejos, su primera frase: "Bienvenidos al club, al del patriotismo español". Señora Uriarte (digo señora porque a todas luces lo que esta mujer nos quiere transmitir con su foto (12 liftings encadenados, pendiente y chaqueta conservadores pero de mujer independiente, etc.) es una imagen de respetabilidad y de frescura) señora Uriarte, decía, deje esas fórmulas de periodismo rancio, esos juegos para meterse al lector en el bolsillo, para una opinión menos inteligente que la que aquí va a encontrar.

Opinión inteligente, he dicho, la opinión pública española, sí. Esto puede aparecer como un aserto atrevido, ya que existe el ideologema opuesto, pero considero que tenemos una opinión pública inteligente precisamente por lo que no aparece en los medios, porque la gente está hastiada de ustedes y de sus falacias y de su torpeza. Toda esa opinión a la que yo me refiero es la mayoría invisible, esa mayoría en la que confío hasta tal punto que no me voy a poner aquí a destripar uno por uno los sofismas en los que la señora Uriarte incurre al dar por hecho ciertas informaciones, no, pero no podría pasar sin decir que es triste, muy triste, comprobar una vez más cómo los "periodistas" sacrifican su independencia intelectual para convertirse en una mera herramienta de la propaganda, una simple vía de fortalecimiento de los intereses económicos que tienen detrás.

Para terminar, haré una apelación a todos aquellos lectores que están hartos de que los políticos se llenen el bolsillo día a día sin merecerlo: señores y señoras, si eso les indigna también debería ponerles en pie de guerra el hecho de que gente como esta mujer esté ganando dinero por escribir algo que cualquiera de nosotros podríamos hacer mejor. ¿Que el dinero que recibe no procede de fuentes públicas? Sea (aunque habría que ver las subvenciones de ABC), pero entraña igualmente una peligrosa degradación de la meritocracia.

Ernesto Echevarne

sábado, 9 de noviembre de 2013

La basura llega al Barrio de Salamanca [El País; Manuel Rivas]

Breve comentario a Otro Madrid, de Manuel Rivas.


Parece que por fin la huelga de basureros ha alcanzado el Barrio de Salamanca: el señor Rivas se ha indignado. Entre el alarido populista y la proclama incendiaria, su artículo de hoy en El País me produce un escalofrío en lo más hondo de mi ser madrileño.

Para empezar, don Manuel afirma que en España los genios siempre han acabado en el exilio. Aunque esto se vea confirmado porque él vive en plena capital, cualquier lector atento no podrá soslayar el hecho de que en España definimos genio como aquel artista que se margina. Ortega y Gasset, Lorca, Cernuda, o Machado (que casi, casi lo consiguió) pueden dar buena fe de ello, mientras que intelectuales que al señor Rivas le deben de parecer mediocres como Walter Benjamin tienen la mala suerte de venir a dar con sus huesos a nuestro país.

Señor Manuel: comprendo que usted prefiera que la basura se amontone en los alrededores de Villaverde Bajo en vez de en la Avenida Menéndez Pidal, pero siento decirle que todos esos desperdicios no son sino el reflejo del descontento, del hastío, del hartazgo que los españoles sentimos hacia el país en el que vivimos. Y tengo una mala noticia que darle: ya existe otro Madrid. Tome la línea <9> hasta Vicálvaro o simplemente la <2> hasta Sol y camine (si se atreve) hasta Lavapiés.

Ernesto Echevarne